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En la recarga de vehículos eléctricos, la seguridad y el cumplimiento normativo no son consideraciones secundarias. Son fundamentales para la confianza, la fiabilidad y el rendimiento a largo plazo. En NexBlue, nuestro enfoque es claro: cumplir con la normativa es esencial, pero nunca es el objetivo final. Diseñamos nuestros puntos de recarga para ir más allá, porque la seguridad eléctrica, la seguridad de los datos y el cumplimiento normativo no son áreas en las que se pueda transigir.

Esta filosofía se refleja en dos pilares fundamentales de nuestros productos: amplia certificación independiente y protección de seguridad profundamente integrada, tanto eléctrica como digital.


Certificado de forma independiente, cargador por cargador.

Cada punto NexBlue está certificado individualmente por TÜV Rheinland, uno de los organismos independientes de certificación y pruebas más respetados del mundo. Esta es una distinción fundamental. En lugar de basarse en la autodeclaración o en la aprobación de una amplia familia de productos, cada unidad se somete a una rigurosa evaluación según las normas europeas y británicas aplicables.

La certificación TÜV abarca la seguridad eléctrica, la compatibilidad electromagnética, la robustez mecánica y la resistencia medioambiental. Verifica que el cargador funciona de forma segura no solo en condiciones ideales, sino también bajo las tensiones del uso real: variaciones de temperatura, alta corriente continua y funcionamiento prolongado.

Este nivel de escrutinio garantiza que todos NexBlue instalados en la pared han sido sometidos a pruebas independientes que demuestran que son seguros, conformes y fiables, y no solo se da por sentado.


Un marco de cumplimiento amplio y sólido

Además de la certificación TÜV, los puntos NexBlue cumplen con una amplia gama de normativas y directivas de la UE y el Reino Unido, lo que refleja la complejidad de los sistemas modernos de recarga de vehículos eléctricos.

Entre ellos se incluyen el cumplimiento de:

  • Directiva sobre baja tensión (LVD) y Compatibilidad Electromagnética (EMC) , lo que garantiza la seguridad eléctrica y un funcionamiento sin interferencias.

  • Directiva sobre equipos radioeléctricos (RED), que abarca todas las interfaces de comunicación inalámbrica, como Wi-Fi, Bluetooth, 4G y RF local.

  • Normativas RoHS y REACH, que restringen las sustancias peligrosas y garantizan una fabricación responsable con el medio ambiente.

  • El Reglamento sobre vehículos eléctricos (puntos de recarga inteligentes), que garantizan la preparación para los sistemas energéticos inteligentes y la interacción con la red.

  • Marcado UKCA, respaldado por una declaración de conformidad completa del Reino Unido, que confirma el cumplimiento de toda la legislación aplicable del Reino Unido tras el Brexit.

Para los clientes e instaladores, esto significa que NexBlue no solo son legales para instalar, sino que también cumplen plenamente con los marcos normativos que rigen la seguridad, el rendimiento y la responsabilidad medioambiental en las infraestructuras eléctricas modernas.


Ciberseguridad: una nueva dimensión de la seguridad

A medida que los cargadores de vehículos eléctricos se convierten en dispositivos energéticos conectados, la seguridad ya no se limita a la protección eléctrica. La seguridad digital es ahora igualmente importante.

Los puntos NexBlue están diseñados para cumplir los requisitos de ciberseguridad de la UE en virtud de la Directiva sobre equipos radioeléctricos, que aborda riesgos como el acceso no autorizado, la manipulación de datos y el uso indebido de la red. Esto incluye comunicaciones seguras, acceso controlado a las interfaces de configuración y protección contra las amenazas cibernéticas comunes que afectan a las infraestructuras conectadas.

Nuestro cumplimiento de las normas de ciberseguridad garantiza que los cargadores funcionen de forma predecible y segura en redes domésticas, comerciales y públicas. También protege los datos confidenciales de los usuarios y evita que los cargadores se conviertan en puntos débiles de los sistemas energéticos o informáticos más amplios.

En un ecosistema energético cada vez más conectado, la ciberseguridad no es una característica opcional, sino un requisito básico de seguridad.


Certificado por SGS: validación independiente a gran escala

Además de TÜV, NexBlue con SGS, otra organización de certificación y pruebas reconocida a nivel mundial. La validación de SGS proporciona una garantía independiente adicional de que NexBlue cumplen con los estándares internacionales de seguridad, calidad y conformidad.

Este enfoque de certificación multicapa refuerza una idea sencilla: el cumplimiento debe verificarse, no darse por sentado. Al contar con la participación de múltiples organismos de certificación respetados, NexBlue las dudas y refuerza la confianza de los reguladores, socios, instaladores y usuarios finales por igual.


Protección eléctrica integrada, incorporada desde el principio

La certificación establece la base, pero la seguridad diaria depende del comportamiento del cargador en tiempo real.

Todos los puntos NexBlue incluyen protección integrada contra corrientes residuales, incorporada directamente en el cargador. Esto incluye la detección de corriente residual de CA y CC, supervisando continuamente las corrientes de fuga o las condiciones de fallo que podrían suponer un riesgo para los usuarios o la instalación.

Al integrar esta protección en el propio cargador, NexBlue la dependencia de dispositivos externos que pueden estar mal especificados o instalados de forma inconsistente. La protección está siempre activa, siempre se adapta correctamente al cargador y siempre se prueba como parte del sistema certificado.

Este enfoque simplifica las instalaciones, reduce los puntos de fallo y garantiza un nivel de seguridad constante en todas las implementaciones.


El cumplimiento normativo como responsabilidad, no como una casilla que marcar

Lo que une todo esto es la intención. NexBlue considera el cumplimiento normativo como un obstáculo regulatorio que hay que superar una vez y olvidar. Lo consideramos una responsabilidad continua.

Desde la certificación TÜV y SGS, pasando por la conformidad UKCA y UE, hasta el cumplimiento de las normas de ciberseguridad y la protección integrada, cada capa existe por una razón: garantizar que nuestros puntos de recarga sean seguros de usar, seguros de conectar y fiables durante toda su vida útil.

Porque en la recarga de vehículos eléctricos, la seguridad no es algo en lo que debas pensar. Simplemente debe estar ahí, funcionando silenciosamente en segundo plano, cada vez que enchufas el coche. 

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